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martes, 12 de diciembre de 2017

Kholodet de salmón ahumado


Se denomina kholodet en la cocina rusa a la sustancia gelatinosa empleada en la elaboración de platos fríos que pueden ser de ave, carne, pescado o frutas. Su preparación es muy rápida pero conviene indicar que debe reposar un mínimo de 24 horas antes de ser consumida.

INGREDIENTES

Un molde de aluminocircular de 22 cm
Un paquete de pan de molde (sin corteza a ser posible)
Un pote grande de mahonesa
Una lechuga 
50 gramos de alcaparras
200 gramos de atún en aceite de girasol u oliva
250 gramos de salmón ahumado en lonchas  (también sirve palometa, trucha etc)
Gelatina en polvo o lámina

Escurrimos el atún para quitarle el máximo del aceite de la conserva.  En un bol mezclamos la mahonesa (reservamos una poca) con las alcaparras, el atún y la lechuga cortada muy fina hasta que obtenemos una pasta homogénea.
Untamos el fondo del molde con la mezcla y disponemos sobre él una capa de pan de molde. Como el molde es redondo lo recortaremos para que encaje sin que quede ningún resquicio. A continuación nueva capa de mahonesa, luego otra de pan y así sucesivamente hasta que llegamos al borde. Ahora vamos a colocar un plato de 22 cm sobre el molde - con un peso a ser posible - y metemos el molde en la nevera. 
Transcurridas 12 horas sacamos el pastel de la nevera y  le damos la vuelta retirando el molde con cuidado. Si todo ha ido bien el pan tiene ahora forma de pastel.
Con el resto de la mahonesa "pintamos" el exterior. Seguidamente vamos a ir colocando con cuidado las lonchas de salmón ahumado hasta cubrir el pastel. Es una tarea delicada porque el tamaño de las lonchas no es el adecuado así que deberemos recortarlo donde se precise. Además cuesta que se mantenga pegado al pan.  Es importante esmerarse en esta operación porque la colocación del salmón es lo que visualizará el comensal en primera instancia. Mi experiencia dice que es preferible utilizar salmón ahumado cortado muy fino para que se pegue sin problemas y adquiera la forma por si solo. Luego bastará con superponer otras láminas si queremos que nuestro pastel tenga un sabor a salmón muy acusado.
Cuando hemos terminado de colocar el salmón sobre el pan deberemos crear la gelatina. Tanto si esta se halla en polvo o en láminas, deberemos disolverla siguiendo las instrucciones del fabricante, obteniendo un líquido algo denso. Con la ayuda de una brocha de cocina pintamos el pastel y lo volvemos a colocar en la nevera durante otras doce horas. Al terminar este periodo de tiempo, la gelatina habrá endurecido y ya sin miedo a que el salmón se desprenda podremos cortar el pastel en porciones para servirlo a los invitados.

Parmentier de pollo


Esta es una receta francesa muy clásica que consiste básicamente en hacer un pastel de tres pisos. El piso inferior contiene cebolla, el segundo carne de pechuga o muslo de pollo y el superior un puré de patatas. El conjunto se gratina y se sirve en porciones donde debe primar el contraste en cada bocado entre los tres pisos. No tiene ningún secreto y con esta explicación casi bastaría para confeccionarlo sin más datos.

INGREDIENTES (4 personas) : 

1.5 Kg de patatas (para hacer el puré)
6 cebollas medianas moradas tipo "Figueres"
4 muslos de pollo
250 gramos de queso rallado semicurado
Sal
Pimienta
Mantequilla
Aceite virgen extra de oliva

En primer lugar salpimentamos los muslo de pollo. Los pasamos por la sartén con un chorro pequeño de aceite hasta que están dorados. Reservamos.

En la misma sartén pasamos las cebollas cortadas en juliana. Las salamos y dejamos pochar hasta que transparenten. Estas cebollas constituirán la base del pastel. Reservar.

A continuación hervimos las patatas hasta que están blandas. Las escurrimos y las aplastamos con un tenedor echando un cuarto de vaso de aceite de oliva y una cucharadita de sal. Así hacemos el puré.

Es el momento de montar el pastel.

En una bandeja que pueda ir al horno de cierta profundidad colocamos en el fondo la cebolla. A continuación la carne de los muslos desmigada y sin la piel. Seguidamente cubrimos con el puré. Sobre el puré colocamos dos o tres cucharadas de mantequilla y el queso rallado.

Precalentamos el horno a 180 grados y metemos la bandeja durante media hora. Cinco  minutos antes de finalizar el horneado ponemos el gratinador para que se dore.

¿A que es sencillo?

También se puede hacer en pasteles individuales, con un proceso similar al descrito.

Mango a la vainilla


Un postre fácil de hacer y que siempre queda bien.

INGREDIENTES (4 personas) :

4 mangos medianos o 2 grandes
2 cucharadas de azúcar vainillado
1 vaina de vainilla
1 chupito de cointreau u otro aguardiente azucarado (opcional)

Cortamos el mango en cubos gruesos. Colocamos en una bandeja que pueda ir al horno y por encima espolvoreamos el azúcar vainillado. Además, cortamos una vaina de vainilla longitudinalmente - o por la mitad - y la colocamos al centro. Si queremos añadimos un chupito de licor.

Precalentamos el horno a 210 grados y mantenemos el mango entre 15 y 30 minutos - cuanto menos maduro el mango, más tiempo de cocción -. Debe quedar bien blando.

Se sirve a temperatura ambiente acompañado si se quiere de un poco de nata. 

Ceviche de merluza


El ceviche un plato refrescante, muy nutritivo y puesto que los ingredientes no se cocinan con fuego son un descanso para el cocinero.
Para confeccionar el ceviche de merluza he empleado pescado congelado por dos razones. La primera es  es por prevención ante el anisakis. Como sabéis el anisakis es un gusano parásito de los pescados que al ser ingerido por los humanos puede ocasionar serios problemas. Generalmente se halla en las entrañas de los mismos pero a veces es posible que hayan migrado hacia la carne. En caso de ser comido accidentalmente nuestro cuerpo lo identifica rápidamente atacándolo para destruirlo. En ese caso el gusano trata de huir de nuestro intestino perforando las paredes del mismo lo que provoca una seria inflamación capaz de obstruir el conducto, llegando a poner en peligro la vida del individuo si no se trata a tiempo. Así mismo puede provocar serias alergias e incluso shocks anafilácticos. 
El gusano anisakis se destruye cuando cocinamos al fuego el pescado o cuando los congelamos durante al menos un par de días. Si vamos a comer pescado  "cocinado" sin fuego, esto es, con limón en ceviche o vinagre en escabeche-marinado, es conveniente congelarlo previamente.
La segunda razón que justifica el empleo de pescado congelado es el sabor del mismo. O mejor dicho, el sabor que toma el pescado blanco congelado - no demasiado logrado - hace conveniente emplearlo en marinados como el ceviche. Dicho esto último queda claro que utilizar pescado comprado directamente congelado es un modo de ahorro, no por la calidad del mismo, que con los tiempos que corren no está de más.

INGREDIENTES 

1 Kg de merluza cortada en rodajas congelada
6 tomates maduros
2 pimientos verdes
2 cebollas moradas tipo "Figueres"
Limones (al menos 2 Kg)
2 limas
Cilantro fresco picado (o perejil)
Aceite virgen extra de oliva

En primer lugar descongelamos dentro del frigorífico la merluza. A continuación la limpiamos quitando la piel, las espinas periféricas y a ser posible la espina central.
Depositamos las rodajas en un bol de cristal y las vamos salando individualmente. Seguidamente las cubrimos totalmente con el zumo de los limones. Tapamos con un plástico film y dejamos reposar en la nevera un mínimo de 8 horas (yo la dejé durante toda la noche).
Preparamos un picada muy fina con los tomates sin semillas ni piel, los pimientos verdes y las cebollas. Incorporamos el zumo de las dos limas, sal y un buen chorro de aceite de oliva (podemos añadir también zumo de limón si las limas no dejan el suficiente). Dejamos reposar una hora.
Sacamos la merluza de la nevera y la enjuagamos para quitar todo el zumo de limón. Depositamos las rodajas en una fuente ancha y sobre ella esparcimos la picada de vegetales. Espolvoreamos el cilantro o el perejil picado y directamente a la mesa.

Mil hojas de patata con gambas y sepia


Un entrante espectacular que encantará a vuestros comensales.

INGREDIENTES (4 personas) 

4 patatas grandes
16 gambas
1 sepia
1 guindilla
2 dientes de ajo
Sal
Pimienta
Aceite virgen extra de oliva


Cortamos las patatas muy finas, a ser posible con mandolina y las dejamos en agua fría para que suelten un poco de almidón (con 5 minutos es suficiente).

A continuación las colocamos sobre un papel para hornear previamente mojado con aceite, además de salpimentado. El lado que de momento está "limpio" también lo mojamos en aceite y salpimentamos. Introducimos en el horno precalentado a 180 grados durante media hora o hasta que las patatas se doran.

Mientras vertemos un chorro generoso de aceite de oliva en una sartén y en el mismo, a fuego moderado, salteamos los dientes de ajo laminados y sin el germen verde - que repite - y la guindilla en rodajas. Cuando empiezan a dorarse retiramos los saborizantes y añadimos las gambas peladas y la sepia troceada, incluyendo los tentáculos. Cubrimos y dejamos hacer unos minutos hasta que el agua de la sepia desaparece y empieza a dorarse.

Montamos el plato colocando en la base una rodaja de patata, a continuación una gamba y un poco de sepia, de nuevo una lámina de patata y así hasta hacer cuatro pisos.

Receta sencilla de Pandoro


El origen de esta receta se encuentra en Verona. Procede de un antiguo dulce típico de la ciudad que fue modificado y el proceso patentado por un pastelero a finales del siglo XIX. Su diseño de estrella de ocho puntas también es característico del Pandoro. Al contrario del panettone, carece de fruta  y mientras que el primero se parece más a la masa del pan, el pandoro tiende más a semejarse a un bizcocho. En cualquier caso ambos dulces, tan típicos de la Navidad italiana, son relativamente recientes y por ello no deja de sorprender que se hayan popularizado en tantos países. 

Advierto de que se trata de un bizcocho de difícil realización. En cualquier caso, para los más osados, ahí va la receta. Suerte. A mi sólo me salió a la tercera vez. Atención : las medidas exactas al milímetro, así que si no tenéis balanza de cocina, olvidaos.

INGREDIENTES :

450 gramos de harina de fuerza
4 huevos
170 gramos de mantequilla sin sal
135 gramos de azúcar
Una cucharadita de sal
Azúcar glass
18 gramos de levadura de cerveza o levadura fresca
Un sobre de esencia de vainilla

En un bol grande mezclamos 15 gramos de levadura con 60 ml de agua tibia, 50 gramos de harina, una cucharada de azúcar y la yema de un huevo. Mezclar bien hasta que quede una pasta homogénea. Se cubre con un paño de algodón y se guarda en un lugar cálido hasta que dobla de tamaño.

Ahora vamos a hacer la segunda mezcla. Añadimos a la primera mezcla 200 gramos de harina, 2 cucharaditas de agua, 3 gramos de levadura (el restante), 1 huevo, 25 gramos de azúcar y 30 gramos de mantequilla. Mezclamos bien y guardamos de la misma manera que antes hasta que doble (en este caso tardará unos veinte minutos).

Ahora viene la tercera. Añadimos otros 200 gramos de harina, 2 huevos, una cucharadita de sal, otra de extracto de vainilla y amasamos durante al menos una hora. Luego se mete en un recipiente engrasado con mantequilla, también cubierto con un paño de algodón hasta que duplica su volumen (tardará una hora y media). Metemos en la nevera durante media hora.

Después del paso por el frigorífico vamos a hacer el proceso que da el toque distintivo al pandoro. Necesitamos 140 gramos de mantequilla ablandanda. Extendemos la masa  con un rodillo. En el centro colocamos la mantequilla y cerramos los bordes de la masa sobre la misma. Aplanamos de nuevo con el rodillo y formamos un rectángulo. Se deja de nuevo en la nevera durante media hora. Cada media hora sacaremos la masa y la trabajaremos con el rodillo. Así hasta tres veces.

Nos engrasamos las manos con mantequilla y formamos una bola con la masa. Colocamos la masa en un molde de pandoro - que supongo no tenéis - pero a mi me funcionó una con la forma típica de los flanes grandes. El molde lo engrasamos con harina y azúcar glass y lo llenamos sólo hasta la mitad. Esperamos un rato y si todo ha ido bien la masa doblará su tamaño y quedará a ras del borde del molde.

Precalentamos el horno a 170 grados. Horneamos el pandoro durante 10 minutos y posteriormente a 160 grados durante otros diez minutos. Sacáis del horno, desmoldáis y cubrís con azúcar glass o azúcar glass vainillado. Si os ha salido bien, felicidades : os sabrá a gloria comparado con los que se encuentran en los supermercados.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Bacalao con coliflor


Esta receta se solía realizar en el norte de España durante las fiestas navideñas, en una época en que comer pescado o pollo era un lujo inasumible para la gran mayoría de familias. En los últimos tiempos comer bacalao con coliflor había caído en desuso pero los embates de esta crisis que no nos deja respirar tal vez sea un motivo añadido para rescatarla del olvido. Además es muy sencilla de realizar y relativamente barata en comparación con otros manjares navideños.

INGREDIENTES (4 comensales)

Una coliflor grande
4 trozos grandes de bacalao (morro o lomo, mejor lomo si hemos de preparar raciones para niños porque el morro tiene espinas) en salazón (a pieza por comensal)
2 dientes de ajo
1 cucharada de pimentón dulce
Sal
Aceite virgen extra de oliva
Medio vaso de vino blanco


En primer lugar el día anterior vamos a desalar el bacalao en agua, introduciendo el recipiente en el frigorífico. Lo correcto es cambiar el agua cada 8 ó 12 horas y así lo dejaremos al punto de sal.
Para esta receta es preferible utilizar una olla de barro, pero también se puede cocinar en una sartén o una cazuela metálica.
En primer lugar vamos a freír en un chorro generoso de aceite los dos dientes de ajo. Cuando estén dorados los extraemos.
Mientras, vamos a cocer la coliflor en  abundante agua. Para los que tengan miedo que la casa huela de forma desagradable, lo mejor es cocer la coliflor en ramitos e introducir en el agua una bola de miga de pan, además de un chorrito de vinagre. Cuando la coliflor está blanda pero aún entera la retiramos sin tirar el agua de la cocción.
Añadimos a la cazuela donde hemos frito los ajos los trozos de bacalao y les damos unas vueltas hasta que se doran ligeramente. A continuación incorporamos los ramitos de coliflor bañándolos en el aceite - conviene no remover para que no se rompan - y el medio vaso de vino blanco. Es conveniente tener un dedo de líquido en el fondo, así que no lo tenemos vertemos un poco del caldo de cocción. Espolvoreamos por encima el pimentón dulce y bajamos el fuego para que se cocine de forma muy lenta. Con media hora será más que suficiente. Rectificamos de sal - cuidado, ya que el bacalao sigue siendo bastante salado - y listo para servir.

Menú de Navidad para niños


Supongo que muchos de vosotros contará con niños, tanto propios como invitados para estas fiestas navideñas. Si ya resulta un quebradero de cabeza contentar a los adultos con los niños la cosa se complica aún más. Es muy difícil hacer felices con un mismo menú a adultos y niños, por lo que es preferible que estos últimos tengan un menú especial tanto si comparten la mesa con los adultos como si "comen aparte". He aquí algunas sugerencias :

  • Hacedles la vida fácil y por ende a vosotros mismos. Nada de sibaritismos ni de complejas preparaciones. Es cierto que los niños están más que capacitados para probar nuevas cosas pero el conservadurismo por una vez es el mejor aliado de los adultos.
  • Servid alimentos fáciles de comer. Entre un bistec que hay que cortar y masticar con dificultades si la carne es prieta, preferiremos una hamburguesa donde lo uno y lo otro se simplifica de forma considerable.
  • Sorprendedles : la hamburguesa del ejemplo anterior se puede hacer de aburrida carne de ternera o bien con carne de avestruz, potro o canguro. Cuando regresen de las vacaciones navideñas estarán encantado de contarles la peripecia culinaria a sus amigos del colegio. 
  • Olvidad un poco la rigidez a la hora de alimentar a los niños. Ya sabemos todos que no hay nada mejor que la fruta y verdura, pero por un día que no coman esos productos no va a pasar nada de nada.
  • Si hay muchos invitados y estáis tensos por las ganas de agradar o aparentar, que vuestro mal humor no lo paguen los niños. Se van a comportar igual que siempre, así que actuad con naturalidad ante un comportamiento que toleráis cuando no hay visitas.
  • Recordad que el estómago de los niños es mucho menor que el de los adultos y que  además, libre de los convencionalismos que maniatan a los mayores, cuando dicen basta es basta. Raciones juiciosas y pequeñas.


MENU NAVIDEÑO PARA NIÑOS

 Entrantes

Mezcla de aros de calamar y cebolla
Croquetas de ibérico
Gambas saladas
Espárragos

Platos principales

Lomo de merluza a la romana

y/o

Hamburguesa de carne "exótica" (canguro, avestruz, potro etc) cocinada a la parrilla con patatas paja o chips

Postre

Helado

Dulces navideños

Bebidas

Mosto, zumos, agua etc.

MEZCLA DE AROS DE CALAMAR Y CEBOLLA


Esta receta seguramente gustará mucho a los niños. Se puede jugar con ellos a descubrir cuál de los aros es cebolla y cuál es calamar antes de comerlos (¡no es fácil!)

INGREDIENTES :

Calculad media docena de aros de cebolla y media de aros de calamar por niño como mucho
2 cebollas grandes 
1 huevo
1 cucharada y media rasa de harina de trigo
Una cucharadita de levadura química (alrededor de 5 gramos)
Agua con gas
sal
Aceite virgen extra de oliva
Harina de trigo

En un bol mezclamos el huevo con la harina y la levadura. Utilizamos la batidora de varillas para eliminar los posibles grumos. La mezcla probablemente ha quedado algo espesa. La rebajamos con agua con gas - o agua normal - hasta que quede con la consistencia de una papilla más bien líquida.
En otro bol salamos y enharinamos las anillas de calamar. Este es un paso importante, no lo olvidéis. 
Para hacer los aros de cebolla dividimos la misma en secciones de un ancho similar al que hemos asignado a los aros de calamar. Con cuidados separamos las secciones más grandes y desechamos las más pequeñas. Estos cículos de cebolla los metemos en agua durante una hora, más o menos. Después del remojo las salamos y enharinamos igual que habíamos hecho con el calamar. 
Vertemos aceite en una sartén hasta alcanzar 1 cm de profundidad. Calentamos hasta que está a punto de humear. 
Bañamos las anillas en la pasta y escurrimos bien antes de meter en la sartén. La fritura debe ser burbujeante siendo innecesario dar la vuelta a la anilla si hemos tenido la precaución de llenar suficientemente la sartén con el aceite. También es preciso evitar que las anillas se toquen entre sí. En menos de un minuto la anilla estará dorada e inflada como en los rebozados industriales que encontramos en los supermercados. Como ya digo, el aspecto de ambos tipos de anillas será idéntico y puede dar pie a un divertido juego.


CROQUETAS DE IBÉRICO


INGREDIENTES :

cebolla morada tipo "Figueres"
ajo
harina de trigo
harina de galleta 
mantequilla
1 litro de leche entera
jamón curado
huevo
sal
aceite virgen de oliva


En un cazo vertemos el aceite y freimos la cebolla muy picada con un diente de ajo. Cuando la cebolla esté vencida añadimos el jamón en trocitos pequeños y ponemos fuego muy lento. Retiramos el ajo e incorporamos una buena cucharada de mantequilla y al fundir otra de harina de trigo. Trabajamos con una cuchara o unas varillas para que la salsa vaya ligando. Empezamos a incorporar la leche poco a poco. Cuando la masa ya esté ligada y no de para más seguimos añadiendo más mantequilla, harina y leche sin parar de trabajarla con la cuchara. Deberemos calcular la cantidad de ingredientes según el número de croquetas que deseemos. Echaremos sal e iremos comprobando que el sabor se aleja del sabor de la harina cruda y toma el sabor del jamón. Separamos bolas de masa y la trabajamos para obtener la forma cilíndrica de las croquetas. Enharinamos, bañamos en huevo y harina de galleta y freimos en abundante aceite. Hay que tener cuidado con la sal ya que el jamón incorpora bastante y con el calor aún la acentua más. 
Las croquetas suelen agradar a todos los niños sin excepción. Son fáciles de comer y la bechamel les encanta, ya sea empleada en estas croquetas, en la lasagna o los canalones.

GAMBAS SALADAS :

Las gambas saladas son un aperitivo muy popular en Andalucía. Se suelen comprar ya hechas pero también es posible hacerlas en nuestra cocina. Yo suelo emplear gambas muy pequeñas que se pueden comer sin pelar ni retirar la cabeza. Se toman generalmente frías.
Muchos niños desarrollan un sentido del gusto extremo. Algunos se apasionan por lo dulce y otros en cambio por lo salado. Con el paso del tiempo la adquisición de nuevos matices del sabor acabará por equilibrar el sentido del gusto. Por esta razón esta sencilla tapa será adorada por algunos niños pero también aborrecida por otros. Esperamos que sean más los primeros que los segundos.

INGREDIENTES :

1 Kg de gambas pequeñas
Agua
80 gramos de sal marina gruesa

En una cazuela grande ponemos a hervir unos dos litros de agua con 40 gramos de sal gruesa. Mientras pulimos las gambas retirando los bigotes largos y otras partes que pudieran ser molestas al comerlas.
Cuando el agua hierve a borbotones, retiramos del fuego y metemos las gambas en la cazuela inmediatamente durante cinco minutos, ni uno más ni uno menos. Transcurrido el tiempo las llevamos a una cazuela con idéntica cantidad de agua y de sal pero esta vez muy fría, casi helada. Las dejamos otros cinco minutos, las escurrimos y están listas para ser consumidas.

ESPÁRRAGOS BLANCOS :

Este sencillo y nutritivo entrante puede ser muy divertido para los niños si les dejamos comer los espárragos como se deben comer, esto es, sujetándolos por un extremo con la mano mientras nos los llevamos a la boca. No se trata sólo de un juego de niños. Los espárragos blancos no se deben comer con cuchillo y tenedor, sino siempre se sujetan con la mano. Y esto es válido en cualquier circunstancia, tanto en una cena informal como en cenas de gala.

LOMO DE MERLUZA A LA ROMANA :

Escogemos los lomos porque están libres de espinas. Los salamos, enharinamos y mojamos en huevo para freírlos a continuación hasta que queden crujientes y dorados. Se sirven con mahonesa o zumo de limón.

HAMBURGUESA DE CARNE EXÓTICA :

Este va a ser el plato fuerte de la comida. Actualmente es relativamente fácil encontrar carne de avestruz, canguro o potro y la "osadía" de probar algo tan fuera de lo común será un imán muy atrayente para cualquier niño. La picamos como si fuera carne de ternera y le añadimos un huevo, harina de galleta, perejil y sal. Hacemos una masa y cortamos bolas que aplastaremos hasta formar circulos perfectos no demasiado anchos que llevaremos al grill o la barbacoa hasta que la rejilla quede bien marcada por lado y lado.

Alcachofas rellenas de carne


Esta receta es tradicional de la ciudad de Roma y se solía preparar para la fiesta de San José (19 de Marzo). Pese a lo complicado que pueda parecer, es bastante sencilla de realizar, así que es una buena manera de sorprender a vuestros invitados durante cualquier comida navideña.

INGREDIENTES (4 personas)

12 alcachofas frescas y a ser posible, grandes.
200 gramos de carne de ternera o ternera/cerdo picada
1 huevo
1 diente de ajo
2 cucharadas de pan rallado
2 cucharadas de perejil picado
Queso parmesano rallado (o cualquier otro que funda para gratinar)
El zumo de un limón
Sal
Aceite virgen extra de oliva


Primero vamos a preparar las alcachofas. Para ello les cortaremos el tallo y la punta. A su vez, retiraremos las hojas externas más duras y con un cuchillo eliminaremos el corazón para hacer sitio al relleno. Es importante que cada vez que terminemos de preparar una alcachofa la introduzcamos en un bol con agua y el zumo de un limón para evitar que se ennegrezcan. Las dejamos ahí hasta que terminemos el relleno.

Para hacer el relleno basta mezclar la carne picada con el pan rallado, el huevo, así como el perejil y el ajo bien picados y media cucharadita de sal. Cuando la mezcla esté homogénea rellenamos cada una de las alcachofas y las colocamos en una fuente que pueda ir al horno con un dedo de agua. Sobre cada alcachofa depositamos un puñado de queso parmesano.  Precalentamos el horno a 190 grados y las dejamos cocer durante media hora o hasta que estén blandas y algo ennegrecidas por efecto del calor. En ese momento conectamos el gratinador para dorar la "tapadera" de queso y ya están listas para servir.

Carrot pudding


Kids do not want to eat vegetables ? Instead of get angry, be creative . One of the best vegetables for  children in any dish , from starters to dessert thanks to its sweet taste, is the carrot . Rich in nutrients , it may be your salvation.

INGREDIENTS (4 puddings, serving 4 kids):

300 grams / 10.5 oz of carrots
2 eggs
100g / 3.5 oz  cream cheese , Mascarpone or similar type
50 grams / 1.76 oz of grated cream cheese ( Emmenthal , havarti, cheddar etc)
1 tablespoon cornstarch
1 tablespoon chopped fresh parsley
salt
pepper

First you have to boil and peel whole carrots in salted water - just enough to cover them - until they are soft and can be crushed easily . Make purée of the carrots using processor, fork or similar.

Beat the eggs with the cream cheese , cornstarch , grated cheese and creamy parsley. We incorporate the mashed carrots. Sal and pepper slightly - carefully , cheese is already salty - and with the obtained paste fill molds to make puddings.

Preheat oven to 150 degrees C / 300 F and custards will be ready in half an hour. Unmold flans and serve hot directly . They will surprise and delight your kids